Las mamas cumplen un papel fisiológico y cultural en la mujer y en el hombre: en lo sexual como zona erógena, en la alimentación del neonato y su vínculo afectivo con la madre durante la lactancia y como símbolo de belleza y femineidad que varía según los parámetros de cada sociedad contribuyendo a la autoestima de la persona. Es uno de los órganos que continuamente sufre variaciones durante los periodos menstruales, las variaciones de peso, el embarazo, la lactancia y el paso del tiempo. Las mamas ya sea por ser pequeñas (hipomastia) o por la pérdida de volumen luego de la lactancia, pueden ser restituidas con la utilización de una prótesis. El aumento mamario o mastoplastia de aumento es una de las cirugías más realizadas y solicitadas.  Se aumenta el volumen mamario y se mejora su forma utilizando diferentes tipos de implantes según el resultado que se desea lograr y las características de cada paciente.

La mastoplastia de aumento o cirugía de aumento mamario se realiza colocando una prótesis o implante detrás de la glándula mamaria (retroglandular) o detrás del músculo pectoral mayor (retromuscular), dependiendo de las características de los tejidos torácicos y de la glándula mamaria de la paciente. Se efectúan incisiones en la piel de la areola, en el surco submamario o en la axila a través de las cuales se introduce el implante. Los implantes utilizados están compuestos de una cubierta de silicona y rellenos de un gel de silicona de alta cohesividad que disminuye la migración del mismo en caso de ruptura. Hay diferentes formas, volúmenes, proyecciones y texturas de los implantes. La elección de los mismos se logra a través de un consenso entre el paciente en función de sus deseos y la recomendación del cirujano.

Esta intervención permite corregir la pérdida de volumen pos lactancia, la deficiencia de volumen per se de la mama, así como compensar asimetrías o reemplazar implantes colocados previamente.