Es una cirugía reconstructiva que surge por la necesidad de mejorar la silueta y contorno corporal que tienen aquellos pacientes que han perdido peso de manera masiva. Posterior a esta pérdida de peso presentan gran flacidez y cantidades importantes de piel que cuelga en diversas partes de sus cuerpos como: cara, cuello, tórax, mamas, brazos, abdomen, espalda, glúteos y muslos. Esta cirugía logra eliminar todo el excedente de grasa y piel sobrante que quedó flácida y colgante.
Debe ser realizada bajo un enfoque distinto al del resto de las cirugías plásticas estéticas, debido a que los pacientes que se someten a estas intervenciones son completamente diferentes, no solo en su estado nutricional sino también en las cifras de hemoglobina, niveles de proteínas y vitaminas.
El momento ideal para realizar la cirugía es cuando se produce la estabilización del índice de masa corporal y esto suele ocurrir luego de los 12 meses de la cirugía bariátrica.