Esta técnica comenzó a utilizarse en la década de 1970 y actualmente es empleada por diversas especialidades médicas. Es una técnica quirúrgica de alta complejidad que emplea la utilización de un microscopio para realizar la unión de vasos (arteria y vena) así como también nervios muy pequeños habitualmente menores de 3mm a 1mm de diámetro. Esto permite trasplantar tejidos de una parte del cuerpo a otra permitiendo reparar grandes defectos. Esta transferencia de tejidos, que se denominan “colgajos libres”, posee una zona donante que da ese tejido y una zona receptora que es el lugar que se busca reparar.